Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.
Para empezar, vender este tipo de membresías es prácticamente idéntico a la venta de tarjetas de descuento, ya que ambas prácticas caen en lo que jurídicamente conocemos como Garrar (incertidumbre y engaño en los contratos) y el riesgo de apostar entre ganar a costa de otro o perder el propio dinero (Al-Gunm wa Al-Gurm). Y el Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prohibió terminantemente cualquier tipo de venta que implique Garrar, tal como lo registró el Imam Muslim.
Por esta misma razón, la inmensa mayoría de los eruditos contemporáneos han catalogado este tipo de suscripciones como ilícitas (Haram). El problema es que el cliente paga por algo incierto. El Consejo de la Academia Internacional de Fiqh Islámico emitió una resolución muy clara sobre las tarjetas de descuento que aplica perfectamente a tu caso:
"Tras escuchar las investigaciones presentadas sobre el tema y después de extensos debates, el Consejo resuelve: Primero: No está permitido emitir ni comprar las tarjetas de descuento mencionadas si se adquieren a cambio de un pago fijo o una suscripción anual. El motivo de esto es el Garrar, ya que el comprador de la tarjeta paga un dinero sin saber con exactitud qué obtendrá a cambio. En este escenario, la pérdida financiera es una certeza absoluta, mientras que el beneficio es solo una posibilidad. Y el Mensajero de Al-lah, Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prohibió la venta que involucre Garrar, tal como consta en el relato auténtico recopilado por Muslim...".
Como vemos, el mecanismo de esa membresía se basa en pagar un extra sin la certeza de cuánto se va a usar realmente en reparaciones o descuentos, lo que lo hace ilícito bajo las normas del Islam.
Para profundizar más en este tema y entender mejor los límites del comercio, puedes revisar las siguientes Fatwas: 202276, 367849 y 51794.
Y Al-lah es quien más sabe.