Cuando la escritura del tratado se concluyó, el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo a sus Sahabah: “Levantaos, sacrificad las ofrendas y rapaos”. Y, ¡por Al-lah!, ningún hombre de ellos se levantó hasta que repitió sus palabras tres veces. En vista de que no le obedecían,..
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